Marco Lógico » Enfoque del Marco Lógico
La metodología para la elaboración de planes y proyectos recomendada por CEMPRO se sustenta en el enfoque del marco lógico. Este es el enfoque metodológico de mayor uso en diseño, ejecución y evaluación de proyectos de desarrollo; como también de planificación estratégica. La experiencia nacional e internacional de los últimos 50 años ha demostrado de modo fehaciente tanto la validez del enfoque de proyecto para la promoción del desarrollo, como la utilidad de la metodología del marco lógico para la gestión del ciclo de los proyectos, particularmente en la etapa de diseño de las intervenciones.
Creado por Leon Rossenberg y Lawrence Posner para USAID a comienzos de la década de los setenta, el marco lógico facilita la realización de los procesos siguientes:
• Identificación de proyectos, sobre la base de un análisis de los problemas fundamentales de la población objetivo y sus posibles alternativas de solución.
• Formulación y evaluación ex–ante, mediante la especificación y estimación cuantitativa de los beneficios y costos generados por un proyecto.
• Planificación operativa, especificando de modo preciso las actividades y los recursos necesarios para la ejecución de un proyecto.
• Monitoreo y evaluación a la ejecución de las actividades del proyecto, en base a un conjunto de indicadores seleccionados para medir el avance de las actividades programadas.
• Evaluación ex-post y análisis del impacto social de un proyecto, a través de la comprobación de las hipótesis implícitas en las relaciones de causa a efecto existentes entre las distintas variables del desarrollo.
Típicamente, los proyectos sociales generan efectos en tres niveles sucesivos y secuencialmente superiores. Así, por ejemplo, los proyectos de promoción de la competitividad generan efectos en los niveles siguientes: formación de capacidades, mejoramiento de las competencias empresariales y/o laborales y aumento de los ingresos de los productores beneficiarios de la intervención. Para ello, en el marco de su ejecución, se realizan un conjunto de actividades, las cuales demandan determinados insumos o factores de producción que, a su vez, se expresan en los costos del proyecto.
Gráficamente el marco lógico se presenta como una tabla de cuatro columnas y cuatro filas. Las columnas suministran la siguiente información:
• Un resumen de los objetivos y actividades.
• Los indicadores o expresión cuantitativa de los objetivos.
• Los medios de verificación de los indicadores.
• Los supuestos o factores externos que plantean riesgos u oportunidades al proyecto.
Por su parte, las filas de la matriz brindan información de los diferentes momentos de la vida del proyecto:
• La primera fila contiene el fin al cual el proyecto contribuirá.
• La segunda fila contiene el propósito logrado cuando la ejecución del proyecto haya concluido.
• La tercera fila contiene los componentes, que serán conseguidos en el transcurso de la ejecución del proyecto.
• La cuarta fila contiene los subcomponentes y/o actividades requeridas para producir los productos o resultados.
Esta es, en términos metafóricos, la “anatomía” de un proyecto social: es decir, la estructura básica que realiza por medio del cual el estado o una determinada institución pública intenta resolver un problema social.
Creado por Leon Rossenberg y Lawrence Posner para USAID a comienzos de la década de los setenta, el marco lógico facilita la realización de los procesos siguientes:
• Identificación de proyectos, sobre la base de un análisis de los problemas fundamentales de la población objetivo y sus posibles alternativas de solución.
• Formulación y evaluación ex–ante, mediante la especificación y estimación cuantitativa de los beneficios y costos generados por un proyecto.
• Planificación operativa, especificando de modo preciso las actividades y los recursos necesarios para la ejecución de un proyecto.
• Monitoreo y evaluación a la ejecución de las actividades del proyecto, en base a un conjunto de indicadores seleccionados para medir el avance de las actividades programadas.
• Evaluación ex-post y análisis del impacto social de un proyecto, a través de la comprobación de las hipótesis implícitas en las relaciones de causa a efecto existentes entre las distintas variables del desarrollo.
Típicamente, los proyectos sociales generan efectos en tres niveles sucesivos y secuencialmente superiores. Así, por ejemplo, los proyectos de promoción de la competitividad generan efectos en los niveles siguientes: formación de capacidades, mejoramiento de las competencias empresariales y/o laborales y aumento de los ingresos de los productores beneficiarios de la intervención. Para ello, en el marco de su ejecución, se realizan un conjunto de actividades, las cuales demandan determinados insumos o factores de producción que, a su vez, se expresan en los costos del proyecto.
Gráficamente el marco lógico se presenta como una tabla de cuatro columnas y cuatro filas. Las columnas suministran la siguiente información:
• Un resumen de los objetivos y actividades.
• Los indicadores o expresión cuantitativa de los objetivos.
• Los medios de verificación de los indicadores.
• Los supuestos o factores externos que plantean riesgos u oportunidades al proyecto.
Por su parte, las filas de la matriz brindan información de los diferentes momentos de la vida del proyecto:
• La primera fila contiene el fin al cual el proyecto contribuirá.
• La segunda fila contiene el propósito logrado cuando la ejecución del proyecto haya concluido.
• La tercera fila contiene los componentes, que serán conseguidos en el transcurso de la ejecución del proyecto.
• La cuarta fila contiene los subcomponentes y/o actividades requeridas para producir los productos o resultados.
Esta es, en términos metafóricos, la “anatomía” de un proyecto social: es decir, la estructura básica que realiza por medio del cual el estado o una determinada institución pública intenta resolver un problema social.
Anatomía de un proyecto








Metodología del marco lógico
